miércoles, 6 de septiembre de 2017

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Cuanto abandono puede llegar a sentir una sola persona?
Con cuantos abandonos se encuentra una al ser abandonada una vez?

y puedo pasarme horas dándole vueltas y formulando preguntas sin respuestas que te ubican a ti en el sujeto y a mi en el objeto.

Si dejo de mentirme aparecen otras cosas....

Yo.

El día de la primera sesión de quimio estaba en un estado anímico confuso, me sentía resignada, como yendo al matadero a la vez que sentía una ligera resistencia a tal cosa ( y digo ligera porque no me permití patalear y gritar que quería huir de esa realidad).Estaba como una gata bufada. Dura. Cruda.Implacable. Letal. sólo pendiente de mi cuerpo y de llevarlo en las mejores condiciones posibles a tal acontencimiento. Lo demás era sólo paja. Lo que y quien no acompañase ese estar, desaparecía de mis preocupaciones o intereses.
Pensé ese día que ojalá esa contundencia me acompañase en más ocasiones.
Ese día mi pareja me dijo que pasaría la noche de cañas con unas colegas.
La idea me pareció tan mala y me ansió tanto pensarme sola esa noche que le dije entre otras cosas que mira, mejor lo dejamos.
Me administraron el cocktail unxs enfermeros muy majos que me hablaban mucho y a los que no pude dedicarles mi show habitual de paciente maja que es súper simpática y lo lleva muy bien.
Ese día no quería una insgnia imaginaria a la paciente con cáncer más fuerte y divertida del hospital.
Sólo quería que me pinchasen la putamierda ya y me dejasen sola con mi madre.
Tenía la ardua misión de hacer muchos rompecabezas en esas dos horas.
Los hacía en menos de un minuto. Con ansiedad deboraba esos rompecabezas de conectar tuberías .
pero la mitad de mi atención si no más , estaba en mis órganos internos intentado percibir algo.

Y fué entonces cuando me dijeron , ya está!. para casa.
un antináusico, un xute de patxarán para el cáncer, suero y quimio sin color, más suero y ya.

A esperar.
Esperar.

Cómo una bomba de relojería, me preguntaba cuanto tardaría en sentir todas esas cosas que decían que sentiría. Y cuántas de ellas sentiría...
Me fui a tomar algo con mis amigas. Una preciosa botella de agua helada.
Y ya me sentí enfermar....
De miedo.

Me fuí a casa y vino mi (ex)pareja de hacía unas horas. Había decidido acompañarme esa noche.
Tenía mucho que hablar con ellx. pero decidí que mejor reservar eso para un momento de más lucidez mutua. Nos pedimos los perdones que sentíamos y nos perdonamos lo que sentimos. Apuntamos lo que faltaba a la cuenta.
Pasé una noche extraña, con una sensación desconocida en mi estómago. Me dormí con una noche de muchas pesadillas, sudores y bruxismo. Por la mañana abrí los ojos y salí disparada al baño.

Mierda. El vómito está aquí!!!!!
Empecé a gritar NOOOO NOOOO NOOOO , mientras metía mi cabeza en el retrete.
Ken, mi pareja , vino detrás de mi y me acompañó mientras toda mi columna vertebral se arqueaba a cuatro patas por unas contracciones estomacales que aparentemente iban vacías, más tarde, salió de mi , LO MÁS GRANDE. Lloraba mientras vomitaba.
Acabé, y me enguajé la boca y dije, uf por fin, ya está!
Y sentí en mi una nueva oleada de vida. Esa sensación rara estomacal despareció unas horas.

Me quedé vacía y me volví a llenar de alimentos ricos que no me apetecían tanto como de costumbre.
A partir de ahí, tengo una malgama de recuerdos compactados, de 5 días de sensaciones nuevas y desconocidas que no podía ubicar en dolores concretos. Eran sensaciones hostiles con mi cuerpo.
Me sentía una extraña en mi cuerpo. Una incomodidad extrema se apoderó de mis órganos internos , mis flujos y mis huesos.
Pero lo que acompañó eso fué una apatía inmensa y pensamientos en bucle sobre el sentido de la vida.
No voy a escribir mucho sobre ello porque no quiero añadir nada desde el ahora, en dónde me encuentro en un apartamento rural tomandome una 0'0 más pichi que nada.
Ahora, mi cuerpo me acoge en él. Lo reconozco y me reconoce. Somos una.
Me encuentro tranquila, a gusto, placentera....


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