domingo, 6 de agosto de 2017

Belleza

Empecé a quererme de pequeña por ser simpática , divertida y guapa.
Empecé a quererme a través de cómo se me quería.
Y la belleza era un amor secreto a través del que me construía.
Ha sido así toda la vida, aunque nunca me he visto bella completamente y he maltratado mi cuerpo con un sinfín de reproches, prácticas y pensamientos terroríficos.

Ahora, en la consulta de la doctora me dicen que me quedaré calva, quemada, débil, ojerosa, sin pestañas, sin cejas. Que seré un ángel pellejudo sin género.
Eso les preocupa, me dicen que pueden darme cursillos de automaquillaje.
Me hablan de la reconstrucción de mi pezón.
De extracción de óvulos. Preservación ovárica. Maternidad congelada a base de pinchazos y operación.
Yo las quiero matar a todas.

De todo lo que se me rompe, sólo pueden ayudarme a mantener mi feminidad.
Ni siquiera mi menstruación.

me convertiré en una puta maria pepona maquillada menopáusica a los 23 años.

Me dan igual los hijos que no tendré porque no existen
Me da igual mi feminidad porque no se si algún día la elegí.

me importa mi cuerpo, quiero mi menstruación, quiero que me regule hormonalmente mi cuerpo que es sabio. Y si el cáncer tiene hambre, le diré que a dieta. mis hormonas las necesito para mí.
Me importa que se me quiera más allá de mi belleza, mi género, o mi productividad.



No hay comentarios:

Publicar un comentario